Saludo de la Alcaldesa
(discurso de investidura)
Queridos/as vecinos/as:
Lo
primero que quiero hacer es agradecer a los concejales que
me han votado por su confianza, al grupo ALDEAF y, especialmente,
a José Luis Tello con el que he tenido una fructífera
colaboración durante estos años y, sobre todo,
a los ciudadanos que han hecho posible esta investidura.
Es la primera vez, en la historia de nuestro pueblo, que
va a ser investida una mujer como Alcaldesa. Esto, lejos
de ser una anécdota, es la inauguración de
una nueva forma de hacer política. La necesidad de
un cambio de actitud frente a los conflictos de intereses
del municipio, un cambio que radica en una forma femenina
de resolver los problemas, con la fortaleza de una madre,
que ante todo se preocupa de una manera especial a los suyos,
los vecinos de Aldea del Fresno. No ejerceré, pues,
el cargo transformándome en algo que no soy, seguiré
siendo la misma de siempre, en tanto que mujer, en tanto
que Maribel, la que hasta ahora habéis conocido y
en tanto que aldeana de origen y corazón.
Muchos conocéis mi origen político, mi actitud
frente a los problemas de política nacional, y mi
propia ideología, y ninguna estas cosas me han dificultado
llegar a acuerdos, pactos y lealtades a pactos, porque detrás
de las ideas están las personas y el necesario pluralismo
político en el que estén representados los
intereses generales de nuestros vecinos. Por eso pretendo
llegar a acuerdos con las personas, personas de carne y
hueso, para resolver antiguas disputas y hacer política
para todos, con el único límite de la Constitución,
la Ley y los intereses generales.
Me hago cargo del inicio de una nueva situación
económica y de las consecuencias en la política
municipal actual. Van a caer los ingresos derivados del
“boom” inmobiliario ante la crisis financiera,
sin embargo, las necesidades de nuestros vecinos son las
mismas y nuestra obligación conlleva un doble esfuerzo
de responsabilidad y administración. Y en esta obligación,
no sólo implico al equipo de gobierno que se forme,
sino todos los concejales y concejalas de esta Corporación.
Para finalizar, quiero especialmente agradecer a mi familia,
mis hijos, mi madre y mi hermana y en especial a mi marido,
porque sin su apoyo, paciencia y comprensión, hoy
no estaría dando este discurso de investidura. Dedico
todo mi esfuerzo como alcaldesa a mi querido padre, porque
sé que desde donde está me ayudará
y se sentirá muy orgulloso de mí y de lo que
estoy haciendo por nuestro pueblo, y pido a Dios que me
ayude y nos ayude a todos hacer un pueblo feliz. Muchas
gracias a todos.
María Isabel Hernández Hernández.
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