Aunque no exiten ejemplares singulares en nuestro municipio, conviene recordar esta especie por estar en el área de distribución de la localidad y es endémico de la región mediterránea.
Arbol siempreverde, muy robusto, de porte medio (unos 20 metros), con ramas y tronco cubiertos por una corteza (corcho) gruesa, resultado de la secreción suberosa de la planta y que es fuente de explotación.
Hojas similares a las de la encina, con los bordes denticulados y espinosos, con un envés menos aterciopelado que en su pariente. Floración escalonada de primavera a otoño, fructificando de septiembre hasta diciembre o enero. Copa característica en forma de campana. Especie muy longeva de crecimiento medianamente rápido en buenos climas. Suele intercalarse entre los piés de encina en las dehesas.