Es uno de los árboles más rústicos y representativos de nuestra península. De hoja perenne, copa densa, de altura media. De crecimiento lento. Su madera de excelente calidad ha sido utilizada tradicionalmente para la obtención de carbón vegetal, especialmente en Extremadura, con un magnífico rendimiento calorífico. El conjunto de estos árboles da lugar a un paisaje típicamente nacional, la dehesa, bajo cuyas copas se alimentan de forma extensiva ovejas y cerdos ibéricos, alimentándose de las praderas naturales y de los frutos producidos por las encinas, la bellota.
Sus hojas, alternas, ovalada, verde oscuro por el haz y grisáceo afieltrado por el envés pueden permanecer sobre las ramas hasta cuatro años.
Este ejemplar alcanza una altura de 13 metros con un diámetro de copa de 12 y perímetro del tronco de un metro. Se cree que pueda tener unos cien años de edad.