El Valle del Jerte, se encuentra situado en la vertiente meridional de la sierra de Gredos, constituyendo un paso natural entre Extremadura y Castilla, utilizado antaño para la transhumancia. Una verdadera frontera natural sin solución de continuidad entre valles de frondosos bosques, montañas y mil veredas de sinuoso paso. Se accede al Valle, procedende de Madrid, por el puerto de Tornavacas, parada obligatoria para tener una vsión general del Valle.
Barrado, Cabezuela del Valle, Cabrero, Casas del Castañar Jerte, Navaconcejo, Piornal, Rebollar Tornavacas, El Torno y Valdastillas son algunos del encantadores pueblos que se cobijan alrededor de rio Jerte y su valle.
Bosques de castaños y robles cubren las laderas altas, siendo el cerezo el árbol predominante en las cotas bajas que celebra su fiesta anual al llegar la primavera cuando el cerezo muestra su albina flor.
Un lugar de extrema belleza en la que la vida rural se mezcla con el turismo viajero de nuevo cuño. La búsqueda de nuevas sensaciones más allá de las grandes urbes participando de las tradiciones ancestrales de estas poblaciones, de la marcada paz de sus lugares, de la agreste belleza de sus ríos y gargantas, de la apacible hospitalidad de sus gentes y del sueño onírico de un inmenso manto blanco que engalana de locura y fulgor cada primavera.
Y sólo si tienes la suerte de cruzarte con un grupo de extremños de fiesta, degustarás de un excelente trozo de lomo, o morcilla patatera, o queso, o lo que tengan, que siempre sabrán ofrecerlo como siempre ha sido en esta tierra del oeste.